
Artista, educador canino
y eterno aprendiz de Ra
Soy Chus y desde pequeño siempre he querido ser artista, lo cual compagino con mi profesión de instructor y educador canino. También soy técnico en Intervención Asistida con Animales (IAA), entre otras facetas del mundo del perro.
Desde que tengo uso de razón he convivido con perros de todo tipo y siempre me han fascinado.
Así empezó
nuestra nueva vida
Empecé en este mundo para ayudar a mi perrita Ra, quien me cambió la vida para siempre. La adopté de la calle hace unos años y por entonces tenía serios problemas de miedo y ansiedad, entre otras cosas.
Gracias a ella, que en la actualidad es una perra equilibrada, tranquila y sociable, me dedico a ayudar a otras personas a solucionar los problemas de comportamiento de sus perros y lograr con ello una convivencia óptima entre ambos.
La historia de Ra
En un verano de hace años estaba entre pinceles, lienzos y pinturas como venía haciendo tiempo atrás. Los días transcurrían en soledad, a mi ritmo, dibujando y pintando aquello que me inspiraba entonces.
Uno de estos días sonó el teléfono. Era mi amiga preguntando si podía quedarme una perra rescatada de la calle que llevaban intentando coger 3 meses, ya que en ocasiones era casa de acogida. Tras dudar acepté acogerla y esa ha sido una de las mejores decisiones de mi vida.
Poco a poco la perra se fue soltando, fuimos cogiendo más confianza el uno con el otro, fortaleciendo nuestro vínculo… Y este fue tan fuerte en pocos días, que al final decidí adoptarla.
A pesar de mejorar, la perrita fue mostrando todo aquello que portaba en su mochila y que yo desconocía. Miedo al arnés y la correa, a la calle, a otras personas y perros; estrés y desconfianza en determinados contextos; y muchísima ansiedad cuando se quedaba sola, lo que mermó la calidad de nuestra convivencia.
Intenté varias estrategias que me decían mi sentido común y conocimientos de entonces, buscaba en internet, pedía ayuda a amigos y finalmente llamé a una escuela canina que con el tiempo, curiosamente acabaron siendo unos de mis maestros en el mundo del perro.
Finalmente decidí dedicarme profesionalmente a esto y así poder ayudar, en primera instancia a Ra y a mí mismo, y con el tiempo a más familias que tuvieran problemas con sus compañeros peludos. Y así fue.
Gracias a este camino juntos, que no termina aquí ni mucho menos, yo he acabado siendo instructor y educador canino, y ella una perra segura, autónoma, tranquila y sociable.
Además, también se ha convertido en mi musa, porque no paro de dibujarla y pintarla, y ahora cuando realizo esta otra pasión de mi vida, ya no estoy nunca más solo en el estudio.



Lo que me
mueve cada día
Mi objetivo es mejorar la comunicación entre humanos y perros, porque cuando nos entendemos, todo cambia. Los paseos dejan de ser una lucha. La convivencia en casa se vuelve más tranquila. Y el vínculo que se crea es para toda la vida.
No trabajo para que tu perro te obedezca por que sí. Trabajo para que quiera colaborar y estar contigo, para que se sienta seguro a tu lado y para que tú lo entiendas y sepas ayudarle cuando lo necesita.
El tiempo que compartimos con nuestros perros es limitado. Y merece ser bonito, tranquilo y lleno de conexión.
Mi Método
Cada sesión se diseña a medida. No hay dos perros iguales ni dos familias iguales, así que no hay dos procesos iguales. Trabajo con técnicas amables, respetuosas y sencillas de aplicar en el día a día, tanto en sesiones individuales como en grupos reducidos.
