El paseo ideal: más que caminar por las calles de Úbeda
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El paseo no es solo caminar
Si tuviera que elegir el motivo más frecuente por el que alguien me contacta en Úbeda como educador canino posiblemente sea este: «Necesito saber cómo hacer que mi perro no tire de la correa”.
Y lo entiendo. El paseo ocurre unas 3 veces al día de media, todos los días. Si es tenso, desgasta la relación.
Pero casi nunca hablamos de qué necesita realmente ese perro durante el paseo ni nos planteamos cuál es la razón por la que ese perro tira de la correa.
El paseo no es un ejercicio de obediencia, es una experiencia sensorial intensa.
Qué es reamente un paseo para un perro
Para nosotros es caminar. Para ellos es:
- Olfatear libremente
- Analizar territorio
- Regular información social
- Gestionar estímulos
- Tomar decisiones
- Pausas conscientes
Si reducimos el paseo a “ir junto”, eliminamos su función principal. Porque no se trata de control, se trata de regulación y exploración.
Por qué tiran de la correa
Algunas de las causas más frecuentes pueden ser:
- Exceso de energía acumulada
- Falta de aprendizaje progresivo
- Ansiedad por estímulos
- Entornos demasiado exigentes
- Correas cortas
- Paseos rígidos
- Expectativas irreales
Tirar de la correa es una consecuencia, no un desafío.
Materiales que marcan la diferencia
Los que practicamos educación canina respetuosa evitamos herramientas que generen dolor o intimidación. A la gente con la que trabajo en Úbeda siempre les recomiendo como punto de partida:
- Arnés en Y o H que no limite los hombros y respete la biomecánica del perro
- Correa de entre 3 y 5 metros
- Evitar herramientas de castigo como arneses anti tirones o que cohíban el movimiento natural del perro, collares de ahorque o similares
La biomecánica del perro importa y por eso tendremos que adaptarnos a cada perro en particular. Porque el dolor inhibe, pero no educa, y además es contraproducente ya que puede generar lesiones crónicas, sobre todo por un mal uso y abuso.
Cómo empezar a mejorar el paseo con tu perro
- Cambia el objetivo. No es caminar perfecto, es caminar regulado.
- Trabaja en entornos de baja exigencia para tu perro. No vayas por zonas muy concurridas si tu perro no las tolera bien.
- Refuerza la atención voluntaria. No exijas contacto constante.
- Permite el olfateo y la exploración. El olfato le da información del entorno y reduce las pulsaciones.
Regalo para ti: fases de un paseo ideal
Cuando trabajo los paseos en Úbeda con los tutores que me contactan, lo primero que hacemos es analizar las zonas del mismo, los horarios, las distancias, el nivel de estímulos y la historia previa del perro. Porque no hay soluciones universales, hay ajustes personalizados.
Teniendo muy en cuenta quién es tu perro, puedes proponerle estas 4 fases en la medida o porcentaje que consideres, incluso en el orden que prefieras, aunque sí es recomendable que pueda disfrutar de todas ellas al menos una o dos veces por semana.
La fases son:
- Fase gregaria: fase en la que caminamos con nuestro perro de un punto A, a un punto B, ya sea con correa o suelto y vamos en grupo.
- Fase de libertad: momento del paseo en el que dejamos al perro ser perro, que tome sus propias decisiones y haga lo que quiera, suelto o con correa, y siempre que no corra peligro o moleste a terceros
- Fase de interacción: momento en que estamos 100% con nuestro perro de forma consciente, ya sea jugando, entrenando, o sencillamente parados al sol viendo al gente pasar.
- Fase de socialización (hablaremos de esto en el siguiente artículo: momento en el que nuestro perro comparte tiempo y espacio con otros perro, animales o personas, siempre en un estado emocional adecuado.
Enlace con el último pilar: la socialización
Muchos problemas del paseo están ligado a una mala socialización. Y con ella cerramos el círculo que lo que considero imprescindible para formar las bases de una buena convivencia con nuestros perros y hacerlo con respeto.
Si estás en Úbeda y el paseo es una fuente diaria de tensión, podemos trabajarlo paso a paso.




